Si creían que a los grandes y famosos nadie los interrumpe durante sus toquines por hacer escándalo, esta nota prueba que, a veces, ni ellos se salvan.
La policía hizo acto de presencia en un concierto de Editors en la ciudad alemana de Colonia el pasado miércoles. No, no fue por problemas de trifulcas, drogas, redadas… simplemente, el volumen de los instrumentos de la banda estaba por encima de los estándares de lo decente y apropiado.
Afortunadamente la policía llegó al recinto—la Kulturkirche—cuando la banda de Birmingham ya estaba ofreciendo su segundo encore, argumentando que el ruido estaba molestando a los vecinos. De acuerdo con el bajista Russell Leetch, la policía se presentó en el lugar y le pidió al manager del grupo que dejaran de tocar.
Estos alemanes no aguantan nada…
Fuente: Cucharasonica